SOCIALIZA TUS
AVENTURAS
proyecto
formativo
VERANO 

Desde el Área de juventud de Fundación Rode se ha planificado un proyecto con la ilusión de llegar al pequeño público de hoy que nos va a hacer grande el mañana. Nuestro proyecto tiene la finalidad de capacitar, impulsar, acelerar y dinamizar entidades que buscan estar en la vanguardia de la formación y educación de los jóvenes en el tiempo libre.

Potenciar el talento es el resultado de un proceso de aprendizaje, proceso que debe respetar los ritmos de cada uno y adaptarse a una multiplicidad de personalidades. Es un proyecto gradual, con tres grandes líneas de trabajo que se trabajan a través de cinco módulos adaptados al proceso madurativo en el que se encuentra el adolescente. Cuenta con unos objetivos precisos y una evaluación personal al final de cada módulo.

Las tres grandes líneas de trabajo son:

Así mismo, cada actividad cuenta con un lema, que da pistas en el punto que de refuerzo:

Aprender a escuchar

El escuchar con atención opiniones de otras personas facilita la apertura de uno mismo hacia el otro y supone (requiere) cierto autodominio, pues es necesario dejar a un lado los intereses particulares y centrarse en la información que se nos está comunicando. Es una manera de demostrar con hechos, el conocido mensaje de Robin Sharma “valoro lo que tienes que decirme y soy lo bastante humilde para escuchar tus palabras”.

Esta idea, sencilla de entender, muchas veces no es fácil o cuesta esfuerzo llevarla a la práctica, de hecho es uno de los factores que ha ido determinando, con el tiempo, la configuración de nuestra sociedad actual. Tenemos tantos inputs externos y medios a nuestro alcance para ir escogiendo en cada momento aquello que nos interesa, que nos es fácil dar por supuesto que los demás también lo pueden y deben conseguir solos.

El saber escuchar es una herramienta personal que posibilita romper con el individualismo imperante de nuestra sociedad actual.

Aprender a comunicar

Saber expresar las vivencias interiores permite contrastar y objetivizar las distintas emociones y valorarlas en su justa medida. El mundo afectivo de los adolescentes es tan rico y fuerte como difícil de comprender para ellos. El poder verbalizar sus estados de ánimo cambiantes, favorece su propio autoconocimiento y permite el poder trabajar su autoestima.

El protagonismo que han adquirido los sentimientos a la hora de guiar la conducta es una pieza clave para comprender el mundo de hoy. Saber expresar los propios sentimientos y controlar las emociones, posibilita el desarrollo de una personalidad sana y equilibrada.

Aprender a actuar con acierto

Toda actuación ponderada, tiene una repercusión personal y social positiva. El proyecto va encaminado a conseguir que nuestros adolescentes quieran ser agentes de cambio social positivos, se trabaja con ellos su implicación personal en los distintos proyectos y su compromiso.

La empatía y la flexibilidad psicológica permiten conseguir el talento que pretendemos potenciar en ellos en los ámbitos en los que cada uno personalmente destaca.